La relación entre Renault y Nissan ha entrado en una nueva fase, marcada por la búsqueda de mayor flexibilidad y eficiencia operativa. Con India como epicentro industrial y la electrificación como estrategia en Europa, ambas marcas ajustan sus estructuras para adaptarse a un sector automotor en constante transformación. Pero, ¿qué implicaciones tienen estos cambios para el futuro de la alianza?

Renault toma el control total de su planta en India
Uno de los movimientos más significativos es la adquisición del 100% de Renault Nissan Automotive India Private Ltd (RNAIPL) por parte de Renault. Hasta ahora, Nissan poseía el 51% de la planta de Chennai, pero con esta compra, la marca francesa asume total control de la producción en el país.
A pesar de ello, Nissan seguirá utilizando RNAIPL para la fabricación de vehículos tanto para el mercado indio como para exportaciones. Con una capacidad de producción de 400.000 unidades anuales, aunque operando a solo un tercio de su capacidad, esta planta jugará un papel clave en el crecimiento de Renault en la región.
Se espera que en 2026 la plataforma CMF-B se una a las ya presentes CMF-A y CMF-A+, lo que permitirá la llegada de al menos cuatro nuevos modelos, fortaleciendo la oferta de Renault en un mercado altamente competitivo.
India: un mercado estratégico para Renault y Nissan
El peso de India en la estrategia global de Renault queda claro con esta decisión. La marca francesa ha reafirmado su compromiso con este mercado en su Plan de Acción Internacional 2027, proyectando una inversión significativa y un objetivo de flujo de caja libre de 2.000 millones de euros para 2025.
Por su parte, Nissan no abandona India, sino que refuerza su presencia comercial y sus actividades de investigación, desarrollo y servicios digitales. La estrategia de Nissan en el país sigue la filosofía “Un coche, un mundo”, priorizando la producción de modelos con vocación exportadora.
El crecimiento del mercado indio, sumado a la competencia con otros fabricantes que buscan posicionarse (como Mahindra y Volkswagen), hace que esta reestructuración sea clave para ambas marcas.

Un nuevo eléctrico basado en el Twingo para Nissan
En Europa, la cooperación entre Renault y Nissan se mantendrá en el ámbito de la electrificación. Uno de los proyectos más destacados es el desarrollo de un vehículo eléctrico del segmento A para Nissan, basado en el Renault Twingo.
Este modelo será fabricado por Ampere, la filial de vehículos eléctricos de Renault, pero con un diseño exclusivo de Nissan. Su lanzamiento está previsto para 2026, con el objetivo de reducir costos y tiempos de desarrollo al aprovechar la experiencia de Renault en autos eléctricos compactos.
Este movimiento refuerza el compromiso de Nissan con la electrificación, aunque marca una diferencia clave: Nissan ya no invertirá directamente en Ampere, tal como se había anunciado en un principio.
Nissan se desvincula de la inversión en Ampere
Uno de los puntos más llamativos del nuevo acuerdo es la retirada de Nissan de la inversión en Ampere, la división eléctrica de Renault. Inicialmente, la automotriz japonesa se había comprometido a aportar 600 millones de euros, pero finalmente esta inversión se cancelará.
En cuanto a la estructura accionarial, ambas compañías han acordado reducir su participación cruzada del 15% al 10%, permitiendo a cada una vender participaciones por debajo de este umbral sin necesidad de consenso. No obstante, Renault mantiene el 18,66% de Nissan en un fideicomiso, lo que abre la puerta a posibles ventas en el futuro.

Mayor independencia, pero sin romper la alianza
El rediseño de la relación entre Renault y Nissan no implica una ruptura, sino una modernización de su estructura. Ahora, cada marca tendrá más margen de maniobra, pero sin perder las ventajas de la cooperación en áreas clave como la electrificación y la producción en mercados emergentes.
Este ajuste responde a la necesidad de agilizar la toma de decisiones y optimizar la rentabilidad, una estrategia similar a la que otras marcas están implementando para mantenerse competitivas.
Con un nuevo enfoque en India, la movilidad eléctrica y la eficiencia operativa, la alianza Renault-Nissan entra en una nueva etapa, más flexible y orientada a resultados.